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¿El cloro en las piscinas nos puede perjudicar? Esto sabemos

Aunque el producto puede desinfectar el agua, una alta exposición a él puede ser dañino para las personas.

El cloro en las piscinas podría hacernos daño.Créditos: Pixabay
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Nadar es una de las disciplinas favoritas de la gente porque no sólo trabajas todos los músculos del cuerpo, sino que las articulaciones, por ejemplo, no sufren como lo haría alguien que corre. Sin embargo, al llegar a estos lugares no hay un olor más característico que el del cloro en el agua y aunque ayuda como agente desinfectante, ¿a nosotros nos perjudica? Te lo contamos.

De acuerdo con un artículo de The Conversation, escrito por Diana Rodríguez Rodríguez y Daniel Juárez Santos-García, la exposición directa y prolongada con los químicos y subproductos de limpieza podrían tener efectos negativos en la salud, pues reacciona con la materia orgánica que hay en el agua.

En ese sentido, escriben que la desinfección en al agua tiene sus inicios en el siglo XX y se usa el cloro (realmente hipoclorito de sódico) porque no cuesta mucho dinero. Esa sustancia, al entrar en contacto con el agua, se descompone y forma ácido hipocloroso, el cual es el que se encarga de eliminar las bacterias del agua.

No obstante, la cloración del agua, con base en diferentes estudios, puede crear hasta 600 diferentes subproductos de desinfección entre los que destacan “los haloácidos, los halometanos y los haloacetonitrilos, así como contaminantes no halogenados, como el benzaldehído y el ácido ftálico. De ellos, los trihalometanos (THM) y las cloraminas son los que más se estudian”.

En ese sentido, el cloroformo es el trihalometano más conocido y se forma cuando el ácido hipocloroso reacciona con la materia orgánica de las personas, como la caspa, escamas de la piel o incluso cremas y cosméticos.

“En cuanto a las cloraminas, existen las mono, di y tricloraminas (NH2Cl, NHCl2 y NCl3, respectivamente) y son las que provocan ese olor característico a cloro. Las cloraminas se forman al reaccionar el ácido hipocloroso con la urea (CO(NH2)2) de la orina y el sudor. Es como si mezcláramos lejía y amoniaco en la limpieza del hogar”, señala.

¿El cloro en las piscinas nos puede perjudicar?

La exposición a estos subproductos, se señala en el escrito, generan padecimientos como la irritación de los ojos, así como sequedad y también irritación en la piel e incluso infección en los oídos.

Pero las últimas conclusiones de la evidencia científica revelan que hay mayor prevalencia de asma y enfermedades respiratorias en nadadores; “también, se ha encontrado una asociación con un mayor riesgo de padecer cáncer de colon y vejiga”.

Por supuesto, mientras menos tiempo se pase en la piscina, menos riesgos habrá; lo mismo si se nada al aire libre. Esto último no podría aplicar a nadadores de alto rendimiento que pasan la mayor parte del día dando brazadas al agua.

Aunque La Organización Mundial de la Salud, la Agencia de Protección Ambiental Americana y otras autoridades regulan los subproductos en el agua, en las piscinas la vigilancia no es tan severa.

“Solo el cloroformo, los trihalometanos y las cloraminas están regulados en términos de calidad del agua de piscinas, a pesar de la cantidad de subproductos que hemos visto que se pueden formar”, se refiere.

De esta manera podemos constatar que el cloro en el agua si nos puede llegar a perjudicar, aunque para hacerlo debamos pasar mucho tiempo en el agua; sin embargo, hay que preguntar y tener precaución para saber a dónde vamos a nadar.

*Para leer la publicación original haga clic aquí. 

*Diana Rodríguez Rodríguez/ Profesora Titular de Universidad, Universidad de Castilla-La Mancha y Daniel Juárez Santos-García/ Profesor Titular de Universidad, Universidad de Castilla-La Mancha

*The Conversation es una fuente independiente y sin fines de lucro de noticias análisis y comentarios de expertos académicos.