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“El ruiseñor mexicano”: ¿Quién fue ÁNGELA PERALTA, la cantante que aparece en el Google Doodle?

La formación de esta popular cantante comenzó desde su infancia, de ahí nació el gran talento.

Ángela Peralta es uno de los talentos mexicanos que se convirtió en todo un suceso en el mundo de las artes, esta mujer nació en 1845 en la capital. Pese a las carencias de su hogar, tuvo la oportunidad de dedicarse al canto y así demostrar su voz al mundo.



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Peralta, hija de una educadora y un soldado nacida en el barrio de Las Vizcaínas de Ciudad de México, fue bautizada como María de los Ángeles Manuela Tranquilina Cirila Efrena Peralta y debutó como cantante a los 15 años de edad.

Sin embargo, desde sus primeros años tuvo una formación similar a la de las señoritas de sociedad, ya que aprendió nociones de canto e incluso algunos idiomas, así como conoció de literatura y filosofía.

La fama que pronto obtuvo “El ruiseñor mexicano” la llevó a Europa, en compañía de su padre Manuel Peralta Páez, y el maestro de canto Agustín Balderas, para presentarse en ciudades como Cádiz y en el Teatro Real de Madrid.

Peralta fue pionera en la ópera en una época en la cual las intérpretes italianas dominaban ese campo artístico en tanto que las actrices españolas ocupaban la cima del drama.

La historia de un talento: “El ruiseñor mexicano”

A los 17 años de edad, Peralta debutó en el teatro de La Scala de Milán donde interpretó “Lucía de Lammermoor”, de Gaetano Donizetti, y su carrera la llevó entre 1863 y 1865 a Génova, Nápoles, bolonia, Florencia, Lisboa, Roma, Turín, Barcelona, San Petersburgo y El Cairo.

Además de cantante, Peralta compuso numerosas canciones románticas y piezas en estilo de danzas, galopas y valses, añadiendo al repertorio mexicano perdurable temas como “Un recuerdo de mi patria”, “Nostalgia”, “Adiós a México”, “Margarita” y “Pensando en ti”.

Algunas de esas piezas creadas por Peralta, quien también era pianista y arpista, se publicaron en 1875 bajo el título “Álbum Musical de Ángela Peralta”.

En 1883, cuando visitaba la ciudad de Mazatlán (Sinaloa) para una serie de recitales, contrajo la fiebre amarilla y murió el 30 de agosto en el Hotel Iturbide donde se alojaba.

Cuatro años después de su fallecimiento los restos de Ángela Peralta fueron depositados en la Rotonda de las Personas Ilustres, entre las sepulturas de dos poetas famosos: Amado Nervo y Luis G. Urbina

Con información de EFE

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